Al igual que suele pasar en los grandes banquetes, en ciertos eventos familiares o sociales, nos esmeramos más y solemos sacar nuestra mejor cubertería, haciendo un amplio despliegue de cubiertos para componer una mesa en toda regla y bastante formal. Esto puede despistarnos; pero que no cunda el pánico, por que es muy sencillo utilizar los cubiertos.
La regla básica para aplicar en este (y en cualquier otro caso) es la utilización de los cubiertos desde el exterior hacia el interior. Es decir, los cubiertos más alejados del plato son los que primero se utilizan (obviando el caso de que el plato acompañe su propio cubierto; por ejemplo una pieza de marisco, que viene acompañado de su tenaza, un plato de caracoles que viene acompañado de su “ganchito”, etc.).
